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sábado, 3 de octubre de 2015

COMENTARIO SOBRE EL CORREDOR DEL LABERINTO


Durante los últimos años hemos estado asistiendo, y creo que continuaremos, a un incierto y completo desastre cinematográfico por parte de la industria americana del cine, sobre todo en lo que concierne a la ciencia ficción; tema que ha dado siempre mucho juego y deleite a los aficionados a este género. Hago este comentario porque el otro día volví a llevarme una tremenda decepción cuando salí de visualizar la segunda parte de “El corredor del laberinto – La prueba”.

La primera película no es que fuese una gran cosa, pero salí satisfecho porque presencie una escenificación de algo que no era una nueva versión (remake), el reinicio de una antigua saga o la continuación de algo que parecía haber concluido. Me refiero a películas como: El planeta de los Simios, Mad Max, Desafío Total, Batman, Superman, Los Cuatro Fantásticos, Star Trek, la Guerra de las Galaxias, Galáctica, Terminator, Alien, Predator y, de seguro, unas cuantas más que me he dejado en el tintero o que, como Blade Runner, pronto nos asaltaran.


El tema de la primera entrega de “El corredor del laberinto” auguraba que la segunda parte nos iba a sumergir en un entorno catastrófico donde los protagonistas iban a tener un papel importante. Acudí a la segunda pensando en ello, así como que los acontecimientos iban a darnos algo de satisfacción porque nos continuaría presentando un argumento que aportaría también originalidad; aunque fuese poca.