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lunes, 12 de mayo de 2014

CRÓNICA PRESENTACIÓN EL CRESOL: UNA TARDE CON GRANDES AMIGOS


Una vez más la tarde de ayer, viernes 9 de mayo, la presentación de “Cuando las estrellas nos llamen” y “En el Brazo de Orión” dominaron toda mi atención. Con un entorno acogedor y familiar, es decir, en la librería El Cresol de (Patraix) Valencia, junto con un gran amigo, Gabriel Castelló y su trilogía Valentia, Devotio y Princeps, ambos presidimos una entrañable tertulia-presentación de nuestras dos últimas novelas.

Era significativo el hecho de que mi amigo Gabriel presentaba una novela histórica y un servidor un relato de ciencia ficción. Dos propuestas que distaban mucho de ser narrativa que pudiera tener algo en común. Gabriel ofrecía al público hechos que acaecieron hace dos mil años y yo algo sobre lo utópico y futurista. Pero cuando concluimos ambas exposiciones y el sufrido asistente comenzó a exponer cuestiones relacionadas con sendos trabajos, vimos que había matices comunes que en un principio impulsaron las dos historias. Por un lado el afán de Gabriel de que Valencia dijera algo de su pasado en una novela de corte histórico y el mío de que los acontecimientos que en un relato de ciencia ficción pudieran acaecer no transcurriesen, como es habitual, en alguna ciudad de Estados Unidos. Valencia tiene su protagonismo en las dos propuestas.

También pudimos ver que, como amantes de la historia y en especial de la antigua Roma, las legiones romanas estaban en ambas presentes… En su narración estaba claro y es lógico, pero en la saga “Cuando las estrellas nos llamen” ¿cómo? Desde luego no lo revelaré ya que adelantando esto creo que aporto suficiente para que crezca el apetito de pasar a la siguiente página para averiguarlo. También diré, al respecto, que son los sucesos que se describen “En el brazo de Orión” dónde se desvela la cuestión.

Desde esta interrelación de ambos y nuestro trabajo, la tertulia que se generó entre el público, mi amigo Gabriel y yo fue tomando unos derroteros que hasta el momento no los había vivido en otra presentación. Percepción que llegó más allá de lo que yo pude interiorizar, ya que otros, que habían estado presentes en varias intervenciones mías en diferentes ocasiones, así me lo indicaron. Hubo una muy afortunada simbiosis que potenció la participación de ambos. Logrando que todo lo que pudiera verse en un principio como diferencia fuese mutando a complemento, amenidad y un coloquio con preguntas del público que enriqueció cuanto ambos pudiéramos haber logrado por separado.

Quiero agradecer la presencia de todos los asistentes ya que, sin su colaboración, asistencia y deseo de leer nuestras narraciones, no se hubiese logrado; ellos fueron los protagonistas. De igual forma expresar mi gratitud a Agustín y Nacho de la librería “El Cresol” por prestarnos su entrañable espacio, y en especial a Gabriel por apostar por esta forma de presentarnos al público; algo que creo que volveremos a realizar en otras ciudades. Ya lo iremos viendo.  

Os dejo un breve reportaje fotográfico.












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