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martes, 14 de junio de 2011

LA CIENCIA FICCIÓN CATASTRÓFICA

La destrucción de la humanidad ha sido y será uno de los temas que siempre han dado sentido y juego a la imaginación de escritores y guionistas. La posibilidad de una guerra nuclear o las secuelas radioactivas, la propagación de virus incontrolables, la merma considerable de recursos naturales, el medio ambiente cambiante, la superpoblación y el hambre consiguiente, escenarios post catastrofistas y la factible extinción de la humanidad por fenómenos naturales serían el elenco de posibilidades que esta forma de ciencia ficción nos ofrece.

            La guerra nuclear y los efectos de la radiación nos ha brindado buenas y muy sugerentes novelas tal como “En la Playa” de Nevil Shute 57, llevada al cine como “La hora final” en el 59, plantea el fin de la humanidad por una tercera guerra mundial, en donde la radiación ha terminado con casi la totalidad de las personas, a excepto de Australia en donde en días llegará la nube radioactiva y será el fin de todo ser vivo. El día después, película del 83, nos muestra la devastación de un ataque nuclear. “El planeta de los simios” del francés Pierre Boulle del 63, llevada al cine en el 68 y en el 2001, nos muestra un planeta devastado en donde los monos han evolucionado y son la raza dominante. “La humanidad en peligro” film del 54, que basado en una novela de George Worthin Yates, escritor de ciencia ficción, plantea como la radioactividad muta a hormigas que, agigantadas, retan a la humanidad.

            Los escenarios que nos muestran nuestra sociedad reducida por plagas bíblicas o agotando los recursos, son otro de los prototipos de este apartado de la ciencia ficción. “El último hombre sobre La Tierra” de Richard Motheson del 64, será un claro ejemplo de este tipo de novelas, siendo llevada al cine en el 71 como “El último Hombre vivo”, y en el 2007 como “Soy leyenda” o la película “12 monos” del 95; ambas nos muestran como los virus pueden ser capaces de llevar hacia la pesadilla a la humanidad entera. En esta ocasión los autores dejan un resquicio, quizá como puerta abierta a la esperanza, para que una inesperada inmunidad y una factible cura den posibilidades para que unos pocos comiencen desde otra perspectiva y condición. Harry Harrison en el 66 escribiría ¡Hagan sitio!, que llevada al cine en el 73 como “Soylent Green” o como “Cuando el destino nos alcance”, narra como la humanidad va hacia su desintegración por el agotamiento de los recursos, la desaparición de los mares y la superpoblación (también visto en un capítulo de "Los Simpson" en donde se muestra el futuro de la familia). Otra forma de este enfoque sería la australiana Mad Max, que nos deja ver un mundo en donde la ley es sustituida por la fuerza, y una lucha permanente por poseer los escasos recursos naturales que quedan es la constante para la supervivencia.

La ficción centrada en la devastación de la humanidad y la lucha por su reconstrucción ha dado juego y papel importante a la imaginación, prueba de ello han sido los films como “El libro de Eli” del 2010, “El mensajero del futuro” del 97 y “Demolition Man” del 93,  así como las novelas “La fuga de Logan” de Williams F. Nolan y George Clayton Johnson en el 67, “Un mundo feliz” de Aldous Huxley del 32, o “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury en el 53.

La naturaleza también ha jugado un papel importante en la carrera por atraer males, noveladamente, a la humanidad, ejemplo de ellos podemos citar la novela “¡¡¡Hielo!!!” de Arnold Federbush en el 78, que, sin saber cómo, tuvo un revulsivo y muy parecido ejemplo en las pantallas con “El día de mañana” del 2004, o el film “Waterworld” del 95, ya que en cada uno de estos casos el calentamiento global es el detonante de que La Tierra, tal y como la conocemos, cambien de especto y clima.

Por último hay que nombrar los cataclismos a los que La Tierra esta expuesta por movimientos telúricos, radiación solar o impactos cometarios, habiendo dado buena cuenta, escritores y guionistas, en múltiples de ocasiones, prueba de ellos tenemos: “Cuando los mundos chocan” excelente película del 51, adaptación de una antigua novela de Philip Gordon Wylie y Edwin Balmer de 1932, o “Deep Impact” y “Armageddon” del 98, todas ellas plantean la destrucción de la tierra por un asteroide. Aunque, si a cataclismos nos tenemos que referir, “2012” del 2009 es la que con mayor esplendor de efectos especiales nos muestra como La Tierra, convulsionándose y retorciéndose en los cuatro puntos cardinales, modifica totalmente la orografía de los continentes actuales, todo ello según las profecías Mayas. Siguiendo esta línea, aunque no destruyendo el mundo entero o causando grande catástrofes, no podríamos concluir este comentario sin hablar de una historia pionera en este campo y de su autor, Julio Verne, quien en 1877, con su espléndida novela “Héctor Servadac”, describe como un cometa rozando el Mediterráneo se lleva consigo al protagonista y una parte de esta latitud del planeta.       

         Vicente Hernándiz

1 comentario:

  1. muy buen resumen, de los principales libros de ciencia ficción llevados a la pantalla, claro que faltan algunos como I Robot de Asimov, pero con los ya nombrados se tiene un buen panorama. Bien escrito y me gusto

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