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viernes, 27 de mayo de 2011

¿EN LA ANTIGÜEDAD NOS VISITARON OTRAS CIVILIZACIONES?

Breve comentario: De joven, como a muchos otros, siempre se nos suscitan grandes pasiones y zozobra por encontrar la satisfacción a esa necesidad o respuesta a alguna inquietud que nos pueda golpear. En mi caso me interesó el escudriñar entre esa amalgama de investigadores de misterios que, a lo largo del siglo XX, han ido tratando de identificar, clasificar y proponer un contexto, a esos miles de inexplicables eventos que, dispersos por todos los contornos del planeta, todavía no han obtenido una respuesta de aval científico y de valor aceptado.



         En esta búsqueda tropecé con un par de obras, “El retorno de los brujos” de Louis Pauwels y Jacques Bergier en 1.960. En él, los autores consideraban, entre otras, la posibilidad de que sobre La Tierra florecieran en el pasado y se hubieran extinguido otras civilizaciones, para ello mostraban indicios tales como: las pirámides egipcias, la isla de Pascua, las líneas de Nazca, las cartas de Piri Reis, diversos textos hindúes, etc. Esto me dio que pensar, y rápidamente postule la plausible idea de que la explicación a estos eventos descritos pudiera deberse a la mano de una civilización floreciente si, pero no de La Tierra.

            La posible respuesta la hallé en un autor suizo Erich Von Däniken, quien a través de sus tres primeras, desafiantes y magistrales obras: “Recuerdos del futuro” “Regreso a las estrellas” y “El oro de los dioses”, el autor, en los años 70, analiza ciento y un misterio a los que la explicación que la ciencia ha dado ha sido nula o casi nula. Desmenuzando cada uno de estos hechos, que hasta ahora están considerados enigmas, Von Däniken va exponiéndolos, y con el simple hecho de darlos a conocer, tal y como existen, el lector percibe como la única forma de que eso se produzca es con una tecnología muy avanzada, más que la nuestra en la actualidad.

Conocimientos de la existencia de astros que hasta los años 50 eran del todo desconocidos, descripciones de vuelos y salidas de la atmosfera en la antigüedad, túneles tallados a fuego en donde las paredes al enfriarse rápidamente se han acristalado, esferas de piedra totalmente perfectas, cráneos de varios miles de años perforados por una bala hallada en su interior, construcciones megalíticas, operaciones de cerebro con extracción de tumores ¿Cómo podían saber los médicos egipcios de hace 4.000 años que ciertas dolencias eran debidas a tumores cerebrales? –No habían radiografías, ¿o si? Todo esto, y muchísimo más, no ha podido interpretarse, y si lo analizamos la única explicación que, sencilla y claramente, podemos dar es la mano de una tecnología avanzada.

Ante esto podríamos elaborar otras muchas hipótesis pero seguro que complejas y sumamente retorcidas, pero si aplicamos el principio de economía o principio de parsimonia, también conocido como “La navaja de Ockham” en donde se dice que la explicación mas sencilla y suficiente es la más probable, nos da una cierta ventaja o visos de veracidad, y mientras científicamente no se aporte otra respuesta, deberíamos de tenerla como algo válido y plausible, ya que la aplicación de este principio ha dado, a lo largo de la historia y a priori,  repuestas validas que posteriormente han sido ciertas.

Por todo ello, y haciendo un acopio de posible ficción, deberíamos estar expectantes por si en algún momento “Las estrellas nos llaman”.         

                                         Vicente Hernándiz

2 comentarios:

  1. Yo tambien los lei de joven y me despertaron la curiosidad. -fue un buen comienzo para explorar esos caminos.

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  2. A los que nos ha interesado nuestro origen y tenemos mucha curiosidad y sobre todo si estamos "vigilados", muy interesante.

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